Las propiedades de la manteca de Karité

La manteca de Karité es un producto muy apreciado en el mundo de la cosmética por sus propiedades. Se trata de un producto natural que cada vez está más presente en las rutinas de cuidado corporal, como cremas o bálsamos. Es un gran regenerador celular y tiene una composición muy rica en vitaminas y minerales.

¿Qué es la manteca de Karité?


Esta manteca proviene del karité, un árbol procedente de la sabana africana que puede llegar a vivir hasta 3 siglos. Puede medir 15 metros de altura y 1 metro de diámetro. Los frutos que produce tienen aspecto de nueces y en su interior se encuentran unas almendras blancas con alto contenido en grasas. Estas almendras son las que se manipulan para conseguir la masa de karité. Se estima que este árbol puede producir al año una media de veinte kilos de manteca.

Su nombre significa «árbol de mantequilla», y es que las poblaciones africanas cocinan con la pulpa de su fruto y elaboran mantequilla que posteriormente utilizan para sus comidas. La manteca de karité es, por lo tanto, un producto de origen natural y muy valioso en el campo de la cosmética, pero cuyo uso puede extenderse a ámbitos como, incluso, el de la cocina.

¿Y cuáles son sus propiedades?


La mantequilla de este árbol africano tiene potentes propiedades regeneradoras, por lo que nos la podemos poner en cualquier parte del cuerpo. Al entrar en contacto con la piel, se convierte en aceite y resulta muy fácil de aplicar, por lo que aprovecharse de todos sus beneficios es muy sencillo. Además, su composición está repleta de vitaminas y minerales. A continuación, enumeramos todas las ventajas de utilizarla diariamente.

1. Regenera las células y tiene efecto antienvejecimiento


Como hemos comentado, se trata de un excelente regenerador celular natural que ayuda a retrasar el envejecimiento de la piel y del cabello. Esto es gracias a su alta composición de vitaminas y minerales muy beneficiosos para el organismo. Contiene un alto nivel de vitaminas liposolubles, como la vitamina A y E, que ayuda a hidratar la piel y a generar un efecto calmante y revitalizador. Por otro lado, su composición en triterpenos antinflamatorios contribuye a retrasar los efectos del envejecimiento prematuro.

2. Es hidratante y nutritiva


Ofrece una hidratación y nutrición profunda de la piel y el cabello. Además, gracias a sus propiedades suavizantes y reestructurantes, ayuda a mejorar la elasticidad de la piel, la repara y la regenera. También contiene agentes curativos, por lo que es eficaz contra quemaduras y cicatrices, así como para tratar la sequedad.

3. Protege naturalmente del sol


También sirve como protector solar natural, ya que evita que las radiaciones UVA y UVB penetren en la piel, protegiéndola tanto antes como después de la exposición al sol. Es de gran ayuda para aliviar las quemaduras solares y nos previene contra ellas, ya que recubre la piel con una película invisible.

4. Es humectante y emoliente


Sirve para proteger tu piel de las agresiones ambientales. Consigue retener la humedad evitando que la piel se deshidrate y aportándole flexibilidad y elasticidad. También es ideal para el cabello, ya que su aplicación le aporta un extra de hidratación y protección del sol, por lo que el pelo lucirá más brillante, suave y voluminoso. Además, protege la piel y los labios, por lo que es muy efectiva para evitar los efectos del frío o humedad del invierno.

5. Cicatriza naturalmente


Gracias a sus propiedades suavizantes, hidratantes y reestructurantes, esta manteca tiene capacidad cicatrizante. También contribuye a suavizar manchas de la piel, por lo que ayuda en casos de acné.

6. Posee propiedades antiinflamatorias


Su acción cicatrizante está relacionada con sus propiedades antiinflamatorias, por lo que es una alternativa idónea para tratar eczemas, úlceras, roces o sabañones, entre otros problemas de piel. También puede ayudar a aliviar las picaduras de insectos y el dolor asociado a la artritis y al reumatismo.

¿Para qué se utiliza? Usos y aplicaciones


Como hemos comentado, los usos de esta manteca varían en función del propósito, pero en Europa se utiliza principalmente para elaborar productos cosméticos. Su riqueza en vitaminas y otras sustancias nutritivas la convierten en una alternativa perfecta para el cuidado de la piel y del cabello.

La manteca de karité puede adquirirse transformada en masa o incorporada en cosméticos, como un bálsamo labial ideal para conseguir una hidratación profunda de los labios y mejorar así su aspecto y estado. Otros productos que la contienen son el bálsamo de cuerpo y la crema de manos, que ayudan a hidratar la piel y a solucionar problemas como la sequedad o las manos agrietadas.

En definitiva, la manteca de karité tiene múltiples propiedades beneficiosas para el cuerpo, por lo que incluirlas en tu rutina diaria de cuidado corporal es una buena alternativa para lucir una piel más luminosa, cuidada y sana.